¿Cómo funciona Windows 11 en ordenadores «no compatibles»?

Ha llegado Windows 11 y con él, como era de esperar, una pequeña revolución entre los millones de usuarios que utilizan el sistema operativo de los de Redmon.

En esta ocasión el problema no es pasar de un sistema operativo a otro diferente, con los problemas que esto genera, sino los inconvenientes que, a priori, está suponiendo la instalación de esta gran actualización en cientos de miles de ordenadores considerados «incompatibles» por su hardware, principalmente.

El cabreo es importante en buena parte de la comunidad, porque si bien los requisitos básicos para la instalación de Windows 11 no son exagerados (prácticamente los mismos que para Windows 10 o incluso Windows 7), el hecho de haber limitado los procesadores a modelos recientes y la obligación de contar con el famoso TPM (Trusted Plataform Module), necesario para almacenar datos biométricos, deja fuera de juego a un número ingente de usuarios, que no pueden acceder al nuevo sistema operativo.

Es cierto que Windows 10 va a tener soporte hasta el año 2025, pero el hecho de disponer de ordenadores relativamente recientes y no poder instalar un nuevo sistema operativo, no deja de causar una mala sensación entre los usuarios.

Así las cosas, la pregunta es…

¿Podemos instalar Windows 11 en un ordenador «no compatible»?

Pues la respuesta es sencilla: SÍ. Existen varios métodos, pero básicamente se trata de realizar un bypass que «salte» la comprobación del chequeo de procesador y del famoso TPM. En la mayoría de casos, basta con ejecutar un archivo cmd o modificar el registro de forma manual para conseguir esto.

En Internet podemos conseguir de forma sencilla estas instrucciones, incluso el archivo cmd necesario. Y de la propia página de Microsoft podemos descargar la herramienta que nos cree un DVD o un medio extraíble (USB) con la última versión de Windows 11. El proceso, realmente, es sencillo, y podremos actualizar Windows 10 sin perder nada: ni archivos, ni configuraciones.

Windows 11 ofrece un aspecto visual diferente (con algunos guiños a los Mac), con una organización del contenido distinto a Windows 10, aunque los cambios son «suaves» y cualquier usuario podrá utilizarlo sin problemas en poco tiempo.

¿Funciona bien la instalación de Windows 11 en un ordenador «no compatible»?

En Caudete Digital llevamos dos semanas utilizando Windows 11 en varios ordenadores, en principio, no compatibles (procesador i5 de 7ª generación, por ejemplo, sin TPM activado). Por el momento, la ausencia de errores es total: ningún bloqueo, ninguna pantalla azul, ninguna incompatibilidad con controladores y sin problemas a la hora de actualizar.

Eso sí: la instalación debe completarse con las últimas actualizaciones que aporta Windows Update si no queremos que nuestro sistema se quede de primeras sin algún driver que nos deje, por ejemplo, sin sonido. Esto puede ocurrir en los primeros momentos, y lo normal es que cuando se complete correctamente el proceso todo funcione bien. Para nosotros ha sido así, aunque hemos visto algún caso con problemas de drivers, que se han solucionado en poco tiempo.

Windows 11 también lo estamos usando en ordenadores de última generación totalmente compatibles, por supuesto. El resultado, salvo la lógica mayor velocidad en estos últimos, es el mismo que en ordenadores «incompatibles».

Hay que decir que Windows 11 es, claramente, más rápido que su predecesor en la ejecución de tareas. No vamos a notarlo de una forma brutal… pero sí se nota. La suavidad en las transiciones y la apertura de ventanas es diferente, y la disposición de muchos menús lo hacen más intuitivo, en general.

Sin embargo, si nos ceñimos a la pregunta que nos hacemos sobre si los ordenadores «no compatibles» funcionan correctamente con Windows 11, tenemos que decir que sí. Al menos, es la experiencia que nos aportan nuestras pruebas, y también la que reportan miles de usuarios en todo el mundo.

Evidentemente, todos los sistemas operativos son susceptibles de fallar. Las combinaciones de hardware son casi infinitas, y nunca es descartable que se produzca una incompatibilidad crítica que nos arruine la experiencia con nuestro ordenador. Ante esto, siempre tendremos que volver, al menos de momento, a la versión anterior de nuestro sistema operativo. Windows 11, en concreto, nos ofrece la posibilidad de volver atrás durante los primeros 15 días de uso. Después… será más problemático hacerlo.

¿Es realmente necesario actualizar a Windows 11?

Pensamos que, por el momento, no es obligatorio, ni especialmente necesario. Windows 10 aporta lo fundamental para un uso adecuado de nuestros ordenadores, con un nivel de seguridad alto y unas prestaciones suficientes tanto para empresas como para usuarios domésticos. Hay que tener en cuenta que nuestro sistema operativo es el soporte sobre el que ejecutaremos nuestras aplicaciones, y aunque es obvio que se ha convertido en un entorno de trabajo muy evolucionado e imprescindible hoy en día, no es preciso correr para disponer del último Windows.

Ambos sistemas operativos tendrán ahora un periodo en el que van a convivir de forma simultánea, y mientras Microsoft mantenga su soporte técnico con Windows 10 hasta 2025, podemos estar seguros de que este sistema se podrá usar con todas las garantías.

Por otra parte, los apasionados de la informática que no pueden vivir sin mantener su equipo a la última, es normal que estén deseando pasar a Windows 11. Es algo más pasional que necesario, pero como la posibilidad está ahí… adelante con ello. Además, Microsoft parece que ha sacado las primeras versiones libres de fallos (no como en otras ocasiones…) o, al menos, con un nivel muy bajo. Esto permite la transición de manera menos frustrante y menos traumática, y ya son muchos los que disfrutan de las novedades de Windows 11.

Por último, cabe recordar que Windows 11 se plantea como una actualización de Windows 10. Quienes dispongan de equipos compatibles, pueden realizar la actualización directamente, y en una hora tendrán todo dispuesto, como cuando se pasó a versiones como la 21H1, etc.

Por lo tanto, este artículo va especialmente dirigido a esos miles de usuarios que tienen un equipo no compatible y quieren saber qué ocurriría si instalan Windows 11 en sus ordenadores. Y, como resumen, tenemos que decir que en la gran mayoría de casos, podrán hacerlo sin mayor problema…

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